Temprano en la mañana inicia su labor, son miles de kilómetros los que lo separan de su destino y tiene el tiempo exacto para llegar, conoce cada ruta a la perfección ya que son 25 años dedicados a este trabajo, y aunque es mucho tiempo y la costumbre se arraiga en las personas, aun extraña a su familia en extensos viajes transportando productos agrícolas a todo el país. Están bajo su responsabilidad 35 toneladas de carga en su mayoría productos del campo nariñense como papa, alverja, frijol que atraviesan el país en la tractomula que conduce, trabaja para una empresa de carga que hace convenios con comercializadoras de todo el país llevando productos a lo largo y ancho de Colombia.

Acerca de los inconvenientes que existen en esta labor se refiere específicamente a la delincuencia como uno de los factores que más aquejan al gremio, “Uno en la vía anda expuesto a muchas cosas”, esto ha hecho que las empresas transportadoras tomen medidas para evitar este tipo de inconvenientes, el personal está asegurado y cada vehículo vigilado 24 horas vía satélite, sin embargo en algunas ocasiones nada es suficiente y varios compañeros y el mismo han atravesado circunstancias difíciles donde su vida a estado en riesgo. Pero no pueden parar “el país se mueve sobre ruedas”.

Con respecto a los productos que transporta es él quien en ocasiones tiene contacto directo con los campesinos porque en varias oportunidades ha tenido que entrar a las fincas para cargar el vehículo que maneja, asegura que varias de las rutas de acceso que frecuenta están en malas condiciones haciendo un poco más difícil su trabajo.

Además, ese contacto directo con los productores en su mayoría campesinos del departamento le ha permitido hacerse una idea de las difíciles condiciones en las que desarrollan sus actividades agrícolas, aquellas que sin importar las circunstancias en las que se encuentren deben cumplir con la producción. Al respecto comenta:

“Uno se da cuenta el sufrimiento de los campesinos, llueve haga sol, lo que sea ellos tienen que estar ahí cumplidos y sacando los cultivos”.

En cuanto a la cadena de comercialización de los productos su punto de vista es interesante, al tener la experiencia de trabajar directamente con los campesinos ellos le han asegurado que es el intermediario quien se lleva las ganancias de su duro trabajo, pero no tienen alternativa están obligados a cumplir de lo contrario la producción puede perderse. Muchos de ellos son campesinos desde niños, es su trabajo, aman lo que hacen a pesar de las duras dificultades, y los problemas a la hora de la comercialización de sus cultivos.

Es así que, sin importar las dificultades este sur sigue abasteciendo al país, toneladas y toneladas de granos, verduras, frutas y hortalizas diariamente son transportadas por personas como don Santiago que no son ajenas a la problemática del agro y que dependen económicamente de la labor de las manos campesinas que trabajan el bendecido suelo nariñense que brinda sin egoísmo alimento para todos.