Anti-hackatón

Las jornadas denominadas “Hackathón” se entienden como encuentros horizontales donde los participantes conforman grupos interdisciplinares con el propósito de desarrollar soluciones concretas, en las cuales aportan desde su experiencia y formación. En otras palabras, se reúnen a construir soluciones a problemas específicos.

La jornada que nombramos Anti-hackathón quiso ser un espacio para la denuncia de problemas departamentales. En lugar de buscar soluciones, mapear problemáticas mediante un diálogo reflexivo y una dinámica participativa para transversalizar el territorio, quisimos tener a Nariño dibujado por la gente, por su mirada crítica del territorio y por los invisibles que nos permitieron ver gracias a su percepción.

El Anti-hackathón fue una jornada abierta de mapeo de problemas; una jornada para relacionarnos de manera diferente con el territorio y de entender a Nariño como un espacio que va más allá de lo físico, de las lagunas, de sus montañas y de las divisiones políticas. Una jornada para entender que Nariño es un espacio que define nuestro bienestar, condiciona nuestro comportamiento y compone la esencia de nuestro cuerpo. Por tal motivo merece ser redescubierto entre todos de manera participativa. Con ello se puede verificar un conjunto de realidades que nos permitan descubrir una hoja de ruta alternativa de la mano con nuestra labor.

Así, con la intención de conseguir un conjunto diverso de visiones, hicimos una convocatoria abierta dirigida a líderes sociales, representantes de colectivos, ONGs, representantes de instituciones públicas y privadas y ciudadanía en general. En este ejercicio aportaron ideas de gobernanza participativa, con la idea de que el resultado de esta actividad fuera la guía en la estrategia que llevará la Innovación Social a todas las regiones del Departamento.

La denuncia a partir de las experiencias de las personas fue la principal dinámica dentro del mapeo que se llevó a cabo en el Centro de Innovación Social de Nariño – CISNA-. El resultado es un conjunto de experiencias aterrizadas en el territorio, que nos cuentan cómo viven los nariñenses, sus problemas y sus necesidades.

Metodología

En cada una de las jornadas de trabajo los asistentes se dividieron en cuatro mesas temáticas, cada una correspondiente a un eje de acción: Agro, Ambiente, Equidad Social y Salud.

Paso 1.

En cada mesa de trabajo los participantes realizaron la dinámica de denuncia de problemáticas de manera personal sobre post-its, que después fueron pegados en el centro de cada mesa. Esto con el interés de dibujar un estado del arte frente a la situación departamental correspondiente a cada eje de acción.

Paso 2.

Dentro de un diálogo abierto, los post-its fueron ordenados en grupos de problemas comunes, que compartían las mismas causas o los mismos efectos.

Paso 3.

Por cada grupo de problemas, un representante completó un formulario numerado en el que se especificaba la problemática (tratando de abarcar todos los problemas denunciados en cada post-it que componía el grupo). También se indicaban los municipios donde se presentaba el problema y se seleccionaba la población afectada.  Se escribían las posibles causas del problema y se anotaban los datos de las personas o los denunciantes.

Paso 4.

Una vez diligenciado el formulario se procedió al mapeo análogo en una de las paredes del CISNA. Sobre un mapa impreso de dos metros de alto los participantes seleccionaron una casilla para la denuncia. Con hilo de colores (amarillo para Agro, magenta para Equidad Social, azul para Salud y verde para Ambiente) se vincularon los lugares a los que afectaba cada problemática y luego se asociaba el trazado a cada una de las poblaciones afectadas.

Al final, el mapeo fue un diagnóstico participativo de problemáticas y un ejercicio de visualización, lo cual sirvió para establecer conexiones entre problemáticas y actores. Asimismo, se dio lugar a un intercambio de experiencias y conocimiento que deja como resultado un sistema que (tras su digitalización) será útil para la ciudadanía, la administración y los entes privados y públicos; es decir, un sistema abierto que nos permite ver nuestro territorio de una manera colaborativa.